El artero plan de Simone von Konig para asesinar y ocupar el lugar de Piter de Vries, el maestro de asesinos de la casa Harkonnen, se ha visto frustrado. Pretendía cargarme a mí con la culpa, pero al final he pasado al servicio de De Vries. No tengo claro si debería regocijarme o preocuparme por un ascenso tan rápido...