He recuperado uno de los contenedores de especia impura de Sheol pero, por desgracia, el enemigo se ha apoderado del otro. Le he demostrado mi valía a Piter de Vries y me he incorporado formalmente a la casa Harkonnen jurándole lealtad a la Bestia Rabban en persona. Eso sí, quedan muchas preguntas en el aire: ¿Cómo se contaminó la especia? ¿Con qué fin? ¿Quién está detrás de todo esto? La investigación no ha terminado ni mucho menos...