La Guerra de Asesinos está pasándoles factura a las tropas y hay una marcada enemistad entre la casa Atreides y la casa Harkonnen. Es más evidente en el puesto comercial del Yunque, donde fui testigo de una disputa que las reglas del kanly apenas pudieron contener. Tras localizar a un espía desaparecido mientras seguía al capitán Tighe Skorda, desertor de los Atreides, he dado los primeros pasos para ganarme el favor de uno de esos poderes inmemoriales de Arrakis.