Siguiendo las instrucciones de Elara Tuek, me colé en la mansión de un transportista de agua en las afueras de Arrakeen. Envenené su suministro de agua..., pero me encontró antes de que me diese tiempo a escapar. Me dijo que sabía que me habían enviado para vigilarlo, y también que su plan para encontrar a los fremen estaba casi completo. Cuando se bebió el agua, y antes de morir, me suplicó que lo salvase y dio a entender que conocía una manera de evitar la compulsión..., pero ya era demasiado tarde.