En mi búsqueda para aprender y dominar la disciplina mental de los mentat, he entrenado con Zayn de Witte, el mentat pervertido, que me ha utilizado en su fútil obsesión por impresionar a Thufir Hawat. He recorrido parte del camino que emprendió la humanidad al deshacerse de las máquinas pensantes y empezado a liberar el auténtico potencial de la mente humana.