Los banqueros de Arrakeen y de la aldea Harko me guardarán encantados los solaris hasta que los necesite. A mí me viene bien para que mi dinero esté más seguro y tengo claro que ellos también sacan algo de todo esto. Parece que todos los comerciantes también están dispuestos a aceptar créditos bancarios como forma de pago, ¡por lo que puedo hacer negocios sin llevar monedas encima!