La grieta de Hagga..., ¡menudo lugar! Podría decirse que es como descender a otro planeta. Las bases de desertores encajadas en las paredes son todo un desafío, pero encontrar algo tan frío, oscuro y verde en este desierto es toda una sorpresa. Si en un futuro necesito cobalto, volveré sin duda a las galerías mineras de la grieta para recolectar eritrita.