Otra prueba; en esta ocasión, un combate. Mientras me enfrentaba a las sombras de los Sardaukar de Salusa Secundus, algo se despertó en mi interior. Quizás sea por influencia de la especia, o quizás sea por influencia de estas visiones, pero a veces soy capaz de ver más allá de este momento. El futuro es una senda cambiante e incesante, pero puedo ver lo suficiente de él como para tener una ligera ventaja en combate. Estas pruebas esconden mucho más que un mero entrenamiento. Quizás encuentre más respuestas en la próxima.